En anteriores posts hemos conocido de qué trata esta tecnología, cómo puede ser aplicada, y algunos ejemplos de campos en los que ha demostrado ser útil. Pero, ¿cómo funciona esta tecnología realmente?, os preguntaréis. Para ello debemos entender el proceso de generación de experiencias de Realidad Aumentada, y qué tecnologías se usan para esta tarea.

Proceso de generación de experiencias

El proceso para la generación de Realidad Aumentada suele estar compuesto de tres fases básicas: captura de la información de la realidad, procesamiento de la información y representación de elementos virtuales.

  1. Captura de la información de la realidad: En esta fase el hardware del sistema captura la información que necesita del mundo real a través de diferentes sensores.
  2. Procesamiento de la información: La información capturada es procesada mediante software con el objetivo de entender el entorno, y poder así posicionar los elementos virtuales a la escena. Estos elementos pueden ser visuales, sonoros o de cualquier otra índole.
  3.  Representación de elementos virtuales: Tras la anterior fase, el sistema de representación se encarga de mostrar el resultado al usuario a través del display del dispositivo, permitiéndole disfrutar de la experiencia de realidad aumentada. Dependiendo del tipo de dispositivo, se suele proporcionar, o bien solo los elementos virtuales generados (en el caso de displays transparentes), o bien la imagen capturada del mundo real con los elementos virtuales superpuestos.

Tecnología aplicada en el proceso

Para llevar a cabo todo este proceso es necesario contar con hardware y sofware específico para ello. Comunmente, la tecnología empleada es:

  1. Hardware: Más allá del hardware típico de los ordenadores actuales como CPU, GPU, RAM, etc. Estos sistemas cuentan con sensores que permiten recuperar información del mundo real, como cámaras, cámaras de profundidad, acelerómetros, giroscopios y sensores de localización.
  2. Software: Algoritmos de visión por computador que utilizan la información obtenida a través del hardware para reconocer y hacer el seguimiento de patrones, tales como marcadores sencillos, imágenes, planos, o puntos característicos del entorno. Esto permite que el sistema sea capaz de tomar puntos de referencia para situarse en el espacio y colocar así los elementos virtuales en el lugar deseado en tiempo real.